a las olas que lo abrazan,
te beso como él las besa
al despedirlas en la orilla
con su suave espuma blanca.
Humedezco con mis besos
tu frente toda y tus mejillas
como hace la brisa del mar
que arrastrada por el viento,
humedece barco y puerto.
Te llevo conmigo en cada playa
dónde camino allí por horas
y es que encuentro la mirada
de tus ojos que me enamoran
en el verde de todas las aguas.
María Elena Astorquiza V.

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