Quedarnos ahí, sintiéndonos culpables por el comportamiento que tuvimos, influenciados por algunas de esas programaciones, o comenzar a justificarnos, excusándonos hasta el punto de negarlo y volver a esconderlo en nosotros, solo ayudará a que siga presente y activo, a través de nuestras reacciones, convirtiéndonos así, en la causa inconsciente de nuestro malestar y en un medio de afectación hacia los demás. Por el contrario, decidirnos a asumirlo, siendo capaces de reconocerlo y aceptarlo, pedir disculpas a quienes hayamos podido herir o afectar con esto, y proponernos a buscar y usar las herramientas y los recursos necesarios para cambiar la forma en la que algunas creencias han determinado de una manera negativa, quienes somos, la forma en la que actuamos y la manera en la que observamos e interpretamos lo que vivimos, será cómo lograremos hacerlo.
Una vez que lo reconozcas, anótalo, o cuéntaselo a esa persona en la que confías por su conocimiento y experiencia positiva al respecto, hazlo con el mayor detalle posible, para que una vez que los velos de la distracción por todo lo que siga ocurriendo afuera de ti, vuelvan a caer, haciéndote olvidar lo que fuiste capaz de ver por un instante, puedas mas adelante, retomarlo para trabajarlo en ello, con deseo, voluntad, determinación y conciencia de la importancia que tiene para tu bienestar y felicidad, transformarlo.
El viaje hacia el autodescubrimiento, no es fácil, pero definitivamente vale la pena el reencuentro amable y consciente con quienes somos realmente.
Herramientas para Lograrlo:
Fortalecer Nuestra Estima.
El primer paso consiste en conocernos mejor, para poder reconocer quienes somos; es como mirarnos en un espejo, para ver y aceptar lo que vemos reflejado en el, con sus aspectos positivos y negativos. Esto implica mirarnos con ojos amables, con serenidad y confianza, sin juzgarnos y sin calificarnos.
Evitar las Excusas.
Mientras más vueltas le damos en la cabeza a la decisión de hacer un cambio positivo, más excusas nos pones, por temor a lo desconocido, a fracasar en el intento de conseguirlo o por la inseguridad que nos produce, mostrar un aspecto débil de la personalidad. Asumir la responsabilidad de nuestros actos y elecciones, con sus consecuencias, nos llevara a conseguir la madurez y la experiencia que necesitamos para tener una vida más plena. Lo más fácil, es repetirnos, encontrando las excusas perfectas para no tener que asumir nuestra responsabilidad en el asunto.
Tomar la Responsabilidad de nuestra Vida.
Somos responsables de lo que nos pasa, de cómo nos sentimos, de lo que elegimos y vivimos, aunque no nos guste, y solo asumiendo la responsabilidad de reconocerlo y disponernos a cambiar alguna creencia, a tener una actitud diferente, a hacer elecciones más conscientes y a tener otro tipo de comportamiento más responsable, maduro y consciente, será como podremos realmente actuar de una mejor manera para comenzar a vivir como queremos.
Maytte Sepúlveda

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