Tengo un regalo para el amanecer, tu risa de pájaro blanco, tu risa cristalina, la suave muerte de tu piel en mis uñas, tus ojos asombrados, tus poemas de amor y lo que existe más allá de tu alma: un grito que me gusta escuchar cuando tú duermes en mi boca hecha ternura solo por y para ti.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain

Publicar un comentario