Deja tu mano en mi frente,
que sienta el olor enjabonado de sus dedos
Agua azucarada son tus ojos al mirarme .
Madre-noche recuéstate a mi lado
y canta el estribillo de ese tema que ahuyente la inquietud.
Tu aliento.
Neblina de azahar en los párpados,
el roce del beso de rosado sopor,
y tu voz susurrando un mantra sutil.
Madre-noche dime que no tema
a las sombras que cruzan mis ojos,
solo quieren llevarse mi llanto para calmar su sed.
Mañana volverán convertidas en rocío sobre las rosas.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain
que sienta el olor enjabonado de sus dedos
Agua azucarada son tus ojos al mirarme .
Madre-noche recuéstate a mi lado
y canta el estribillo de ese tema que ahuyente la inquietud.
Tu aliento.
Neblina de azahar en los párpados,
el roce del beso de rosado sopor,
y tu voz susurrando un mantra sutil.
Madre-noche dime que no tema
a las sombras que cruzan mis ojos,
solo quieren llevarse mi llanto para calmar su sed.
Mañana volverán convertidas en rocío sobre las rosas.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain

Publicar un comentario