Como Estado parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, el gobierno de EE.UU. tiene la obligación de proteger a las personas de la violencia armada.
"Si bien queda mucho por descubrir acerca de este horrible crimen, una investigación completa debe guiarse por los hechos, en lugar de la especulación o la intolerancia de cualquier tipo. El gobierno de EE.UU. tiene que cumplir con sus obligaciones en virtud de la ley internacional y abordar la violencia armada como la crisis de derechos humanos que es. Es fundamental reformar el actual marco de leyes federales, estatales y locales para garantizar la seguridad de todos y todas. Nadie debe ser amenazado solo por caminar por la calle, ir a la escuela o bailar en un club nocturno".
Comunicado firmado por Amnistía Internacional

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