y no encuentro la mía para conjugar sus verbos.
Llantos,
sonrisas,
ruegos,
llamadas.
Mi nombre suena como un eco entre fragmentos.
Quiero detener momentos en la planicie de lo inexplorado,
y voy recogiendo piedritas del camino
como duendes con historia para elaborar leyendas.
Ronronean los espacios al vaivén de las nubes,
- mi túnica se ha enredado entre los juncos-
A veces siento quién soy sin preguntas:
Cuando me ausento de mi presencia.
Olga María Saín
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain
Llantos,
sonrisas,
ruegos,
llamadas.
Mi nombre suena como un eco entre fragmentos.
Quiero detener momentos en la planicie de lo inexplorado,
y voy recogiendo piedritas del camino
como duendes con historia para elaborar leyendas.
Ronronean los espacios al vaivén de las nubes,
- mi túnica se ha enredado entre los juncos-
A veces siento quién soy sin preguntas:
Cuando me ausento de mi presencia.
Olga María Saín
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain

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