que me envuelve
entre la noche y el alba
y es ese precioso segundo
en que la luna cansada
de rondar se duerme
y el sol se hace día
en tu clara mirada.
Hay un momento
que yo siempre espero
y es ese instante profundo
en que tu pecho me ampara
y de tu boca amante
se escucha un te quiero
mientras el cielo negro
lentamente aclara.
María Elena Astorquiza V.

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