allá donde el jilguero anida y canta al amanecer,
el camino guarda mis pasos para encontrarte
y el azul hace piruetas entre los álamos.
Dame tu mirada desde el espejo de sus ondas,
cierro mis ojos para oler el silencio que verdea,
el amor se asombra del hatillo que lleva a sus espaldas
y hay un pañuelo bordado de secretos que se confiesan…
Deja un beso en mi frente cuando te alejes mientras duerma
sobre un césped de tréboles cruzando mis manos sobre el pecho.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain

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