Esta vitamina es hidrosoluble, en otras palabras, se disuelve en agua, por lo que las cantidades sobrantes se expulsan a través de la orina. Hay que tener en cuenta que el cuerpo humano no es capaz de producir vitamina C por sí solo, ni tampoco de almacenarla. De ahí surge la importancia de ingerir alimentos ricos en vitamina C de forma diaria.
La vitamina C es utilizada por nuestro cuerpo para formar una proteína muy importante en el proceso de producción de los vasos sanguíneos, la piel, los tendones, y los ligamentos.
A su vez permite reparar y mantener en buen estado los dientes, huesos y cartílagos, así como sanar más rápidamente las heridas y formar el tejido cicatricial.
La deficiencia de vitamina C en el organismo, conocida como escorbuto, puede originar tendencia a la formación de hematomas, anemia, encías sangrantes, sangrados nasales, dolor e inflamación de las articulaciones, piel áspera y reseca, debilitamiento del esmalte de los dientes, inflamación de las encías (gingivitis).
Las mujeres embarazadas o lactantes así como los fumadores, activos o pasivos, deben tomar una mayor cantidad de vitamina C. Es importante saber que los alimentos más ricos en vitamina C son las frutas y verduras.
FRUTAS
- Papaya
- Frutos rojos.
- Piña
- Kiwi
- Melón y sandría
- Frutas cítricas
- Mango
- Patatas
- Tomates
- Pimientos rojos y verdes
- Brócoli, coles de Bruselas, coliflor
- Espinaca, repollo, nabos verdes y otras verduras de hoja
Fuente: http://blogdefarmacia.com
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