Cierro los párpados embozada en tu liviandad.
Los otros ojos lloran a mis espaldas
en el oscuro portal abierto hacia la noche.
Ella, peregrina en sinuosos presagios,
estremece al ser arrancado de mi cuerpo.
Pregunta al reflejo de las farolas en los adoquines
cuando la lluvia moja su sed.
Deja invadir de voces su cabeza
con mensajes encriptados que repiten su nombre.
Ausencia ¿Qué traes en mis manos cerradas?
Pétalos cautivos para entregar al viento
cuando el eco repite el lejano sonido de tu voz.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Los otros ojos lloran a mis espaldas
en el oscuro portal abierto hacia la noche.
Ella, peregrina en sinuosos presagios,
estremece al ser arrancado de mi cuerpo.
Pregunta al reflejo de las farolas en los adoquines
cuando la lluvia moja su sed.
Deja invadir de voces su cabeza
con mensajes encriptados que repiten su nombre.
Ausencia ¿Qué traes en mis manos cerradas?
Pétalos cautivos para entregar al viento
cuando el eco repite el lejano sonido de tu voz.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain
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