la apariencia de la vida, del alma;
como fragmentos de lágrimas escondidas
se deshace el alquitrán en una ilusión desbordada
bebiéndose la luz que baña el agua.
Como un vahído, color nada, se nubla lenta en la vidriera escarlata.
-Manos de piedra desgastadas en oraciones sin palabras-
Mi penitencia, ángel sin alas,
guardián de quimeras que nunca descansan.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain
como fragmentos de lágrimas escondidas
se deshace el alquitrán en una ilusión desbordada
bebiéndose la luz que baña el agua.
Como un vahído, color nada, se nubla lenta en la vidriera escarlata.
-Manos de piedra desgastadas en oraciones sin palabras-
Mi penitencia, ángel sin alas,
guardián de quimeras que nunca descansan.
Olga Sain
©Derechos Reservados
Texto publicado con autorización de su autora
Prohibida su reproducción parcial o total sin la autorización de Olga María Sain

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