Una de las crisis más difíciles de superar en una relación de pareja es la causada por un engaño o por una traición. Lo primero que se rompe cuando esto sucede es la confianza, lo que genera inseguridad, celos, preocupación, tristeza, ira y temor.
Si pensamos en cómo está formado el vínculo que une a dos personas sentimentalmente, a pesar de sus diferencias personales, encontramos estos elementos: el amor, la confianza, el respeto, la comunicación, el buen trato, la reciprocidad, la intimidad y el deseo de permanecer uno al lado del otro. Es interesante ver cómo dos personas desconocidas se convierten, a través de los momentos compartidos, la convivencia y el amor, en íntimas y cercanas.
Es muy poco lo que podemos hacer para rescatar una relación sin el deseo, la voluntad y la disposición de ambos. Ser capaces de aceptar la situación y afrontarla sin hacerla más grave y difícil de lo que ya es con nuestra actitud, comentarios y comportamientos equivocados, hará que nos sintamos dispuestos a hacer cuanto sea necesario para solucionar las diferencias y fortalecer la relación, apoyados en el amor que sentimos el uno por el otro.
Los problemas de pareja son de dos y se necesita de la participación consciente, voluntaria y responsable de ambos para darles solución. La decisión de terminar un matrimonio, aunque sea tomada por los dos, siempre es una experiencia dolorosa que genera mucha impotencia, tristeza y hasta resentimiento. Vale la pena -si todavía hay amor en el corazón y tienen recuerdos de muchos momentos y experiencias felices compartidas-, que busquen el apoyo necesario para juntos tratar de resolver el conflicto y rescatar el amor.
Deben tener presente que nadie puede decirles cuál decisión tomar, pues solo ustedes conocen los detalles de la situación que enfrentan, sus sentimientos y la capacidad que tienen para superarlo o para separarse, en busca de su tranquilidad.
Si ya tomaste o tomaron la decisión de una separación, después de haberlo intentado todo sin lograr la reconciliación, vive tu duelo sin reprimirte. Evita sentirte víctima y más bien busca encontrar y resaltar los posibles elementos positivos que tenga la situación. Acompáñate de buenos amigos. Distrae la mente, mantente ocupado. Valórate y siéntete capaz de superarlo aun cuando en este momento te sientas afectado y confundido. ¡Estoy segura de que lo superarás y cuando menos lo imagines ni siquiera lo recordarás!
Maytte Sepulveda

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